martes, 24 de julio de 2012

FOTOS!

les dije que el martes era fotos, pero al ver que había mas de lo que pensé decidí hacer carpetas en FLICKR.

fotos que mi familia escogió! pueden creerlo? mi familia coopero al elegir las fotos ¨mas¨rogarla.
aquí el link.
http://www.flickr.com/photos/79903633@N02/sets/72157630736583054/

podrían ustedes hacer sus propias votaciones con su familia o amigos y mandarnos un mail con los resultados!.

Las siguientes son de emociones, recuerdan? bueno aquí hay varias, me faltan unas que no he terminado de editar, si ustedes tienen o hacen me las mandan y las agregamos!

http://www.flickr.com/photos/79903633@N02/sets/72157630300802612/

aquí! están las fotos de todas las LOR.

http://www.flickr.com/photos/79903633@N02/sets/72157630737241086/

Unas cuantas locuras de las LOR plasmadas en fotos!  igual, si tienen mándenlas!

http://www.flickr.com/photos/79903633@N02/sets/72157630737403440/

bueno creo que es todo por hoy. se que no es mucho pero no he tenido mucho tiempo.

mail: rogarlaforever@ymail.com 

lunes, 23 de julio de 2012

FELIZ INICIO DE SEMANA!

FELIZ INICIO DE SEMANA! GRACIAS POR TODO!

itinerario:
LUNES 23: novelas!
MARTES 24: fotos!
MIERCOLES 25: de todo por ser dia de ROGARLA
JUEVES26: videos
VIERNES: sorpresas!

para la base de datos de las LOR.

nombre y /o apoco
edad
fecha de cumpleaños
ciudad y/o pais.
 y su foto de ¨soy LOR¨
si ya la mandaron solo envien sus datos

gracias!

NOVELA: NO VEO LA HORA. BY MAR*


NO VEO LA HORA…
Noel schajris.

-skype listo, solo falta que se conecte
Inquieto y con una enorme adrenalina así me había quedado el ultimo día que la vi, era todo para mi y nunca se lo había dicho,  y no podía viajar a otro país por tiempo indefinido sin hacer algo.
-hay ro te voy a extrañar –me dijo mientras caminaba a mi lado
-eso dices tú-le di un leve golpe en el brazo
-claro que te voy a extrañar, eres mi mejor amigo
Allí vi la pauta para olvidar lo que venía pensando hacía mucho tiempo.
-Carly aquí, nos despedimos.
Habíamos llegado a las escaleras eléctricas del aeropuerto, solo faltaba subir las escaleras y abordar el vuelo que me llevaría a otro país, lejos de mi familia, de mi trabajo, de mis amigos y sobre todo lejos de la mujer que amo, la mujer que estaba frente a mí y que nunca le había dicho una sola palabra acerca de mis sentimientos.
-prométeme algo-me sonrió con su típica sonrisa.
-que cosa?-me pare frente a ella.
-que cuando regreses todo será igual, si? No quiero que regreses con una fatiga o con demasiada pila
-eso? En serio Carla? Creí que dirías ¨me traes un regalo, nada de aeropuertos eh!¨-trate de imitar su voz
-es que eso ya esta implícito!
Reímos, y me abrazo, sentía como si fuera la última vez que la vería, debía ser ese momento para decirle todo lo que sentía.
-tengo que decirte algo-me puse serio, tratando de ignorar el llamado a mi vuelo
-si empiezas con un discurso perderás el vuelo
-no, no esto es breve-inhale y exhale, dándome valor.
-qué pasa?-quito su sonrisa e hizo que me fuera más fácil concentrarme
-este viaje hará que tengas tiempo de pensar en lo que te diré-me lleve las manos a la cabeza, aun pensando si confesarme en ese momento
-ro dime
-hace un tiempo que veo diferente, algo cambio, ya no te veo como mi mejor amiga te veo como la hermosa mujer que eres, con esos enormes ojos que dejan a más de uno perplejo, amo tu cabello, tu sonrisa… yo... Te amo dina-mi adrenalina provoco que le tomara la cara y le besara sus labios.
Me miro, no sonrió, no hablo y yo solo pude tomar mi maleta, subir las escaleras sin dejar de mirarla.
Quiero pensar que esa sonrisa que se pinto en su rostro fue por que corresponde mis sentimientos, y no que estaba en shock.
3 semanas, ya era bastante tiempo, nunca había pasado tanto tiempo sin saber de ella, quería volver a verla, quería saber que pasaba por su mente. Hasta hoy me anime a mandarle un SMS. La cite en skype, necesitaba verla.
Estaba planeando cantarle, mi guitarra nueva estaba a punto de dar una pequeña serenata. Mil canciones pasaron por mi cabeza hasta que un día rumbo al trabajo escuche, uno que expresa un poco, o un mucho de lo siento.
Disponible.
Ya es hora, dios me tiembla la mano.
Videollamada.
-hola
-hola
Se ve tan hermosa, aunque quiero ver su sonrisa, debo tocar ahora el tema?
-como estas?
-bien, bien, es un lindo lugar, como estas tu?
-aquí, pues bien, con la misma rutina jeje-parece nerviosa, o esta incomoda?
-y eso sigue siendo bueno?
-Roger olvida mi estúpida rutina, -directa como siempre-lo del aeropuerto fue… Hum… cierto?
Dijo mi nombre, ya no más Ro, en  5 años no me había dicho Roger.
En que estoy pensando? Quiere respuestas y tu solo piensas en tu nombre?
-claro que es cierto, Carly no quería irme, bueno venirme sin antes decirte…
-porque?
-no lo sé, algo me decía que lo hiciera
Debería preguntarle por sus sentimientos, o sería muy apresurado? Tal vez ella lo diga…
-quería  cantarte una canción que yo mismo escribiera para explicarte un poco mas mis sentimientos, pero en cuanto estuve frente al papel y te imaginaba no podía escribir nada.
-ósea que tus sentimientos cambiaron, no te represento inspiración?
-no Carly, lo que… bueno yo tu eres todo para mí y en el papel no puede poner toda tu magia… eres más que… Cleopatra… o JULIETA!
-y  entonces… que harás?
Se sonrojo? Sus mejillas cambiaron!
-pues una canción del tipo con el apellido más raro e impronunciable: Noel schajris.
-Noel
-creo que ya la escuchaste, y si no, bueno ya es… tuya.
Donde quedo mi guitarra?
- No veo la hora…
de colgar mi saco en tu ropero
no veo la hora
de cantarte hasta dormir
no veo la hora
de arrullar todos tus sueños
y me des fe
pensando en ti

su expresión no cambia, será mejor que no la vea…

de contarte algun secreto
no veo la hora
de explicarte quien soy yo
y recuperar los momentos
que perdimos en el camino
solos tu y yo
Otra vez sonríe, podría ser, quizás ella si sienta lo que yo…
tengo para darte
un beso en libertad
un abrazo por la noche
un cuento que te haga soñar
si la vida nos junto a los dos
para crecer amor contigo
yo quiero aprender
por ti puedo ser
una tarde en tu piel
una vida en tus ojos de miel
por ti vuelvo a ser
amor y fe
 
no veo la hora de volverte a ver
 
su sonrisa hara que olvide los acordes, ok ya casi.
 
no veo la hora de volverte a ver
 
 
el silencio, lo odio, que pasa? Porque no habla?
-te gusto?
-tenias razón ya la había escucha, muchas gracias
Que no deje de sonreír, quiero guardar este momento.
-recuerdas la promesa?
Oh,  oh…
-la del recuerdo?
-no, la de… bueno de ¨todo será igual¨
-oh esa.
-quiero que la olvides
Otra vez esta sonrojada.
-ro?
De nuevo el Ro, no puedo dejar de sonreír.
-si?
-cuando regresas?
-en 4 días.
-ro, yo también te amo.

NOVELA: "Both of Us" CAPITULO 1. BY BETTY


"Both of Us" 
 
Capitulo 1


Así como la dulzura con la que la nieve cae en invierno me susurras al oído, palabras de amor, palabras que el viento se roba, pero mi memoria recuerda.

Desearía que estuvieras aquí, frotándome los brazos para ignorar el fío, abrazándome como escudo ante todo el mundo.

Estar sentada frente a la chimenea no es lo mismo con la huella de tu lugar vacío a mi lado, el fuego arde proyectando las imágenes del ayer .

187 días, llevo la cuenta desde que pusiste sin mi autorización un cartel de "vacante" en mi corazón.

Es lo "mejor" para ambos, todas las personas lo decían, pero a quién diablos le interesa lo que los demás digan.

Tenemos experiencia en conocernos, o la teníamos, o eso creía, las personas cambian, pero no creí que pasara en segundos.

Tu perfume aún se siente en el ambiente, fue una mala idea venir, tu presencia domina el lugar.

10 días de soledad en una cabaña rodeada de nieve sonaba más divertido en mi cabeza, cualquier cosa por perseguir la inspiración que dará vida a mi próximo libro.

Termina la tormenta de nieve y los primeros rayos del sol se penetran en la recamara, es de día, día 1 de vacaciones, inspiración ya es hora de que vengas a mi llamado...

-Tomar un baño / Listo

-Almorzar un cereal / Listo

- Limpiar o tratar de remover tus recuerdos de la cabaña / Semi-Listo

- Salir a caminar por los alrededores / Listo

- Ir al pueblo para hacer las compras de alimentos / En proceso

Esa fue mi creativa mañana, ahora seguiré con mi lista dirigiéndome al supermercado del pueblo para comprar la súper nutritiva comida que me acompañara en este viaje

"Lasaña para horno microondas, poner 30 minutos, hum esta será mi cena, veo las galletas y golosinas por aquel pasillo, ¡Dios me conoces  tan bien!"

La cajera me miraba como si fuera un fantasma viviente, bueno tal vez  no se equivoca, creo que nunca había visto que una persona comprara tanta comida chatarra, es obvio que no vive en mi ciudad

- Poner en su lugar las comprar / Listo

- Sentarme en mi escritorio observando mi cuaderno en blanco esperando la inspiración por más de 1 hora / Listo

- Poner la cena en el microondas / Listo

- Cenar / Listo

- Dormir / Para allá voy

Vaya primer día, tal y como había imaginado que sería, demonios pero que frío está haciendo, mejor me voy a dormir...

NOVELA: Maneras/Reencuentros/Ya te quiero ver. (6) DE LA SERIE MEJORES AMIGOS BY: MIXI*


  • Esta historia es la número 6 de 5 historias de la serie "Mejores Amigos". (Es un bonus. No estaba contemplada para esta serie.)



Maneras/Reencuentros/Ya te quiero ver. 




Nos volvimos a encontrar. La verdad es que, desde la última vez que eso sucedió, me imaginé las mil y una maneras de reencontrarnos. Él podría llegar a mi salón y decir “¿Me permite a Carla?”Luego cuando yo estuviera fuera del aula él me besaría. Todos mis compañeros verían y se morirían de envidia. Claro, esa opción es como muy de película. Así que la suprimí.

Roger es un bailarín nato. Él baila a cualquier son que le pongas; salsa, merengue, tango, duranguense, samba... ¡lo que sea! Así que no sería sorpresa que me lo llegara a encontrar en el miércoles de danzón. Yo habría ido con Daniel, -mi supuesto pretendiente- lo vería y Daniel estaría más que molesto, tomando mi brazo con fuerza, evitando que aceptara la invitación para bailar de Roger.

A Roger no le importaría y con la magia que aguarda en su mirada, me arrastraría hasta la pista de baile en medio de la plaza. Bailaríamos canciones que sólo en casa de mi abuela he escuchado; los abuelitos que ahí se encontrarían dejarían de bailar para vernos a nosotros, a Roger y a mí, con las miradas y pies sincronizados. Sonriendo por miedo a ver lo que realmente estaría pasando. Ignorando el hecho de que estaríamos haciendo el amor con solo una mirada.

Okay. Yo no sé bailar, así que no tendría sentido bailar toda la noche con él. Y las demás opciones no vale siquiera la pena mencionarlas. En una me imaginé que él me rescataba de tipos malos que querían violarme; fue ahí cuando caí en cuenta de que todo, por más realista, era una sarta de fantasías y desde siempre lo que pasaba entre nosotros era tan impredecible como la vestimenta de Lady Gaga.

Cuando comencé a idealizarme con volver a verlo, me lo había topado en una papelería; el lugar más carente de magia. Por si tenían duda. Ese día me di cuenta de que lo que sentía cuando tenía quince, tal vez dieciséis seguía ahí, pero no pude hacer nada, yo me tenía que ir así como él tenía que quedarse. “Ojalá pronto nos veamos”Dijo y no pude estar más de acuerdo.

Luego olvide que tenía un mejor amigo. Intente hacerme creer que quien me robaba el sueño era Daniel. Ustedes saben que no es así, nunca lo fue. La manera en la que siempre extrañé a Roger me confirmó todo. Quise verlo y decirle ¡Hey, te amo! Pero siempre que estoy frente a él, mi coherencia se toma el día y termino diciendo cada cosa.

No esperaba verlo. Claro que no. Tenía hambre y fui a buscar comida, pero encontré algo mejor. Unos ojos verdes que me miraron y me dijeron tanto y no me dijeron nada. Le sonreí y él hizo lo mismo. Me detuve a su altura y dejó hablando a las personas con las que estaba manteniendo una conversación. “Hola”alguien dijo. No sé si fue él o si fui yo. Las palabras eran lo de menos. Mi mejor amigo estaba parado frente a mí. Se pudo haber acabado el mundo y no me hubiera dado cuenta.

Nos abrazamos. Sus manos en mi cintura, las mías en él, de la misma manera. Nos miramos, su mirada, ¡Dios! Su mirada. ¿ya lo mencione, cierto? -En ella descubrí que me quiere igual que yo a él- Pasamos al rededor de una hora juntos. Hablamos de todo, de nosotros, de la fiesta a la que no me invitó y reímos como nunca antes.


Nos dijimos adiós, y más que eso. Ahora volví a imaginarme la manera en la que podríamos reencontrarlos. Él me dirá “Hay algo que tengo ganas de hacer, pero no sé si hacerlo”jugará con sus dedos y mirará el piso. “No es bueno reprimirse, hazlo”le responderé y antes de que me de cuenta, estará besándome.

Y si él no lo hace, yo lo haré; le susurraré una canción dulce al oído, lo miraré a los ojos y le diré “Se mi hombre”

NOVELA: Save The Last Dance For Me.(5) DE LA SERIE MEJORES AMIGOS BY MIXI*


Save The Last Dance For Me


Esta historia es la número 5 de 5 historias de la serie "Mejores Amigos". 

Notas: Los primeros tres párrafos son parte del libro La insoportable levedad del ser de Milan Kundera. Excepto las frases que están entre guiones (—) Dichas frases son lo que Carla piensa mientras lee. 

Está inspirado en esta canción. Por si la quieren escuchar mientras leen. 

“Save The Last Dance For Me”

* * * * *




Estaba tan excitado que se incorporó en la cama. Teresa respiraba profundamente a su lado. Pensaba que la muchacha del sueño no se parecía a ninguna de las mujeres que jamás había visto. La muchacha que le había parecido íntimamente conocida era precisamente una completa desconocida.—¿En serio Kundera? llevamos hablando de esto desde el principio del libro.Y pensar que aún me faltan como cien hojas.— Pero era precisamente la que siempre había anhelado. Si existe para él algún paraíso personal, en ese paraíso tendría que vivir con ella. Esa mujer del sueño es el «es muss sein!» de su amor.

Recordó el conocido mito de El banquete de Platón: —Oh sí, El banquete. Cuando termine este libro ahora sí leo a Platón.— los humanos eran antes hermafroditas y Dios los dividió en dos mitades que desde entonces vagan por el mundo y se buscan. El amor es el deseo de encontrar a la mitad perdida de nosotros mismos. —Bah, sí seguro. No puedo dormir, ni vivir. Necesito un cuerpo para que le de confort a mis noches, le de sentido a mis mañanas y no me deje caer en el precipicio. Necesito... Tomás, lo que tú y yo necesitamos es un buen polvo.—

Admitimos que eso es así; que cada uno de nosotros tiene en algún lugar del mundo a su mitad, con la que una vez formó un solo cuerpo. La otra mitad de Tomás era la muchacha con la que había soñado. Lo que sucede—....

“You can dance-every dance with the guy, who gives you the eye, let him hold you tight, you can smile-every smile for the man...”

¡Esa canción!

¿De dónde viene esa canción?

Arrojé el libro de Kundera sobre la cama, sin molestarme de colocar el separador en la página en la que me había quedado. Abrí el balcón y el sonido de maracas y una guitarra se intensificó. Miré a todas las casas que alcanzaba a ver, para intentar distinguir de cuál venía el sonido. Luego me sentí tan tonta, ya que el sonido venía de bajo mi balcón...

“But don't forget who's takin' you home. And in whose arms you're gonna be... So darlin' save the last dance for me”

Roger estaba bajo mi balcón con guitarra en mano, los ojos cerrados y de su boca salía la letra de aquella vieja y cursi canción; de la cual, años después Michael Bublé hizo un cover... Pero eso ahora no importa.

Los ojos se me llenaron de lágrimas, mi corazón estaba a punto de salir volando por la velocidad que llevaba, y sin poder evitarlo mis manos estaban temblando. No era sólo por el hecho de que me hayan traído serenata, nadie nunca lo había hecho. Era que, Roger estaba cantando una de mis canciones favoritas. Para mí y sólo para mí.

“And in whose arms you're gonna be... So darlin' save the last dance for me.
Baby don't you know I love you so, can't you feel it when we touch. I will never, never let you go. I love you oh so much”

Era el hecho de que mi mejor amigo era quién me cantaba.

En otro momento hubiera dejado que mi cuerpo se dejara llevar con la canción, bailaría con una pareja imaginaría y me soñaría en un salón de baile. Sin embargo no puedo quitarle los ojos de encima... Cuando llegó la parte sin voz, por fin Roger abrió sus ojos, me miró y sonrió. Él sí se movía al ritmo del amor, de la salvación, del baile.

Me sentí tan intimidada y me dieron ganas de regresar a casa por una cubeta de agua y arrojárselas.

“Oh baby won't you save the last dance for me. Oh baby won't you promise that you'll save, the last dance for me... Save the last dance, the very last dance for me.”

Cuando la canción por fin terminó, baje tan rápido las escaleras, que en más de una ocasión me tropecé. Llegué hasta él y me arrojé hasta sus brazos, su risa se escuchó tan clara y sincera en mi oído. Besó mi mejilla y me alejó un poco él.

“¿Te gustó?” Preguntó con una sonrisa en sus labios y un simpático sonrojo en sus mejillas.

“Claro que sí. Es mi canción favorita, tenía que gustarme” Puso una mueca rara, pero no le di mucha importancia. Volví a abrazarlo y después abracé al chico que había tocado las maracas junto a él.

Los invité a tomar un poco de agua y a duras penas aceptaron. Me sentí rara cuando Ro dejó el vaso sobre la mesita de centro y se levantó.

“Nos tenemos que ir” Dijo y al preguntarle por qué, intenté no sonar tan desesperada, cosa que no logré.

“Esta serenata era de prueba. Dijo Roger que si te gustaba a ti, la chica-no tengo sentimientos-nunca me voy a enamorar, le gustaría a cualquiera. Específicamente a Jessica” Memo, me respondió con una sonrisa en su rostro, sonando “alegremente” sus maracas. Miré a Roger preguntándole con la mirada que si eso era cierto. Bajó su mirada hasta los rayones de sus converse y sí, era cierto.

“Oh, pues lo hacen muy bien. No tengan duda de que le gustará” Los alenté y sin decirles adiós, regresé a mi habitación, sin ganas de dormir, ni de continuar con la patética historia de Tomás y Teresa.*

Abracé la almohada y la letra de la canción salía automáticamente de mi boca. ¿Cómo fui tan tonta como para pensar que Roger estaría enamorado de mí? Los mejores amigos todo el tiempo se están enamorando, pero él y yo, no somos como cualquiera. Él siempre tiene sus sentimientos al margen, nunca hace nada inapropiado, nunca se enamora... O bueno, no de mí.

Las manos me tiemblan, siento el pecho tan comprimido que ni puedo respirar, la mandíbula me duele y lo único que puedo hacer es reír. Habiendo tantos millones de personas en el mundo, ¿por qué me vine a enamorar de él? ¿Por qué?

No.

¿Por qué le lleva de serenata a ésa mi canción? Él sabía que era mi favorita.

¿Por qué?


Abracé con fuerza la almohada; entre sollozos, lágrimas, mentadas de madre y babas, me quede dormida.

* * *


You can dance-every dance with the guy... who gives you the eye,let him hold you tight... You can smile-every smile for the man... Who held your hand neath the pale moon light...

Aún no abría los ojos, pero sabía que estaba despierta; escuchaba claramente entre susurros mi canción, sentía una mano acariciando mi cabello. Me mordí el labio inferior e intente no llorar. No lo conseguí. Las lágrimas fueron a parar directo a mi almohada y sentí como alguien me empujaba para enderezarme y así poder rodearme con sus brazos. Y sin quererlo, sabía quien era. Su olor no se puede confundir entre los demás y su cuerpo me da el confort que “necesito”.

“Me dijo que no. Salió de la mano de su novio y se rió en mi cara... No dijo gracias ni nada. Yo no sabía que estaba con alguien”

“No tiene oído musical Ro, ni ojos para el amor; ya sabes como son esas niñas fresas”

“Lo sé, sólo que...” Se levantó y me llevó consigo a través del balcón. Las nubes tapaban la luna, sin embargo todo seguía viéndose hermoso. “¿Bailamos?” Asentí con un poco de nervios y espere a que sacara su ipod y escogiera la canción.

Versión Michael Bublé. Que importa, me sigue encantando.

“So darlin' save the last dance for me”

No tengo palabras para expresar lo que sentí. Una de las reglas del tango es mirar siempre a tu pareja a los ojos, no dejar de verla en ningún momento y recordarle que la amas en cada pirueta. Nosotros no bailábamos tango, sin embargo tampoco nos quitamos la mirada de encima.

Era como si hubiera encontrado mi mitad. Como si Kundera tuviera razón en todo lo que citaba/escribía.

________________


*Tomás y Teresa son los protagonistas de La insoportable levedad del ser.

NOVELA: Together Burning Bright. (4) DE LA SERIE ¨MEJORES AMIGOS¨


Together Burning Bright



Esta historia es la número 4 de 5 historias de la serie "Mejores Amigos". 

“Together Burning Bright”


* * * * *

Lo conoces desde siempre. No recuerdas cuando lo conociste, pero en el álbum fotográfico de la familia hay una foto –valga la redundancia- donde tienes seis años, él tenía siete, estaban abrazados, sonriendo, jugando. Era su fiesta de cumpleaños, tu familia acababa de mudarse a la privada, la familia González amistosamente los invitó a la fiesta de su hijo menor, tus padres aceptaron ya que el viaje había sido demasiado aburrido y ustedes (tú y tu hermano) necesitaban distraerse. Tu madre dice que desde el momento en que se vieron simpatizaron, tú no recuerdas nada.



Sigues recorriendo el álbum y hay un montón de recuerdos. Siempre había sido tu mejor amigo, había estado en los momentos malos y en los peores. Ya no quieres darle vueltas al asunto, pero no logras comprender que fue lo que hiciste para que de pronto se alejara. Lo quieres golpear, gritarle mucho, devolverle todas sus cosas, y no te importará que al hacerlo la mitad de tu habitación se vaya con él... Sobre todo quieres respuestas, y estás segura, lo conoces, no te dirá nada. No quiere saber más de ti.
Dejas las fotografías en el sofá de tu casa, sales a caminar, quieres distraerte y no estar esperando un milagro del cielo, que lo haga regresar y que las cosas sigan igual.



Llegas a ningún lado. Te sientas en la acera de dónde quiera que estés. Te pones los auriculares, cierras los ojos y te dejas llevar por el sonido que alumbra tus oídos y el aire que roza tu cara. No sabes cuanto tiempo pasa, las canciones suceden y no puedes concentrarte en otra cosa que no sea la voz rasposa de Bert McCracken. Por eso es que no lo ves, ni lo escuchas, pero lo sientes. Alguien ha tomado asiento junto a ti, puedes incluso sentir su calor temporal.

Abres los ojos y es él. Es Roger y te molesta que esté ahí; ése era tu nuevo lugar, no puede venir y ocuparlo contigo, ya no. Ya no son amigos.

—¿Qué haces aquí? -Preguntas de mala gana.

—Te seguí -Dice —Quería saber a donde ibas. -Se encoge de hombros y te mira, te escudriña, te pone nerviosa.

—Ya-ya no debe importarte lo que haga, ya no somos amigos.

Asiente y mira para otro lado, el viento mueve su cabello y a pesar de todo estás feliz porque el volvió a estar contigo. No necesitas más que tenerlo a un lado. Una vida entera, por favor.

—Las cosas no debieron haber pasado así, debí buscar otra manera para pedirte que ya no fuéramos amigos, creí que lo entenderías.

Tu corazón tamborilea con más ímpetu. “No quiero que seamos amigos. Te quiero demasiado. Quédate conmigo” Esperas que lo diga, sonríes, te muerdes el labio y sientes el sonrojo hasta las orejas.

No dice nada y te sulfuras. Quieres gritarle: yo también te amo, pero al ver su expresión te das cuenta de que él no lo hace, de que tuvo un montón más de razones para ya no querer nada contigo. No las dirá y tú no las pedirás, a pesar de estar muriendo por una buena explicación.

Sueltas el aire que no sabías que retenías y acomodas tu cabeza en su hombro.

—No será fácil estar lejos de ti -Las palabras salen de tu boca antes de que te des cuenta.

—Lo sé -Responde y suspira —Es lo mejor, no preguntes, y.... olvida todo ¿sí?

Se quedan así, abrazados, con los ojos cerrados y las respiraciones tranquilas, a la par. El sueño te está coqueteando, no hacer nada para ignorarlo, te dejas llevar de la misma manera que él ya lo ha hecho.


Alguien aprieta tu brazo, te jala y te obliga a levantarte. Sujetan tus manos, las amarran en tu espalda. La noche ya había llegado, no puedes ver mucho, sólo como un hombre corpulento y mal vestido golpea a Roger.

Te estrujan y te arrojan a la parte trasera de una camioneta, no sin antes cubrirte los ojos. Minutos después escuchas un cuerpo golpear contra el suelo del vehículo.

—¿Roger? -Preguntas. Obtienes un gruñido de respuesta, y es él. Comienzas a llorar, no sabes que está pasando y pedir que sea una pesadilla es lo único que puedes hacer.

Tu cuerpo se mueve, la camioneta va a una velocidad exagerada que no les permite quedarse en un lugar. Quieres creer que es un secuestro, que te llevaran a una casita en el bosque y pedirán una gran suma de dinero. Tus padres podrán conseguirlo, los de Roger también. Estarás bien. Sí, estarás bien.

—¿Dónde estás? -Dices con la voz ahogada.

Restriegas tu rostro con la primera cosa solida que encontraste. La venda de tus ojos se afloja y te sientes mejor. Uno de tus ojos quedó libre y puedes ubicar a Roger, quién estaba en el otro extremo.
La camioneta se detiene, no sabes cuanto tiempo llevaban andando. Aprovechas para arrastrarte hasta llegar a su lado. Ves su expresión de dolor y la sangre seca por todo su rostro, te dan ganas de llorar, pero no lo haces. Quieres abrazarlo, pero no puedes. Pones su cabeza en su cuerpo y comienzas a susurrar cosas ininteligibles hasta para ti.

Su brazo te rodea, él consiguió soltarse, le pides ayuda y te la da. Ahora con tus manos libres intentas limpiar su rostro. No puedes evitar odiar al imbécil que dañó sus ojos, su rostro, a él completito. Lo abrazas y sollozas, es lo único que puedes hacer.

—Perdón Carla, yo... yo... no...

—No hables, no digas nada. No...

—Te quiero, perdón, pe-perdón. No-no sabes lo que, lo que significas para mí. -Lo abrazas con más fuerza. No le respondes, no tienes nada que decir, él debe de saber que tú lo quieres de la misma manera, con el mismo ímpetu.

Muchos minutos después escuchas como las puertas de la camioneta se abren y se cierran. Tiemblas. Roger pasa su mano por tu espalda y te susurra que todo estará bien. No le crees, pero te sientes mejor.
Ahora son carcajadas las que llenan el lugar. Terror. Terror es lo que sientes, y ahora que lo conseguiste, no sabes como dejar de llorar.

—Carla, tranquila. -Su voz te tranquiliza, pero no por eso el miedo se va. Las carcajadas se alejan y comienza a hacer calor, mucha calor.

Ves fuego y quieres gritar. No puedes acabar así, no puedes. Roger no deja de decir: tranquila, tranquila. Te quieres morir, y te ríes. Hoy si están cumpliendo deseos.

No. No. No, por favor, no.

El calor te sofoca. Te quieres inundar del olor de Roger, pero no puedes, estás cansada, mareada, además de estar temblando.

Roger te grita. Se maldice y no quieres irte, no quieres dejarlo. Besas su mejilla —Te quiero -susurras, cierras los ojos y nunca los vuelves a abrir. Ya no puedes escuchar a Roger respondiendo. —Yo también te quiero.

La camioneta explotó. Sabías que no faltaba mucho para que lo hiciera. La noche estrellada observa el fuego. No hay nadie que pida ayuda, no hace falta, ya no hace falta nada. Él regresó, era lo que querías. Ardieron juntos. Brillaron juntos, y así lo harán, por el resto de la eternidad. 

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Bert McCracken es el vocalista de The Used. 

¡Tarán! Pueden golpearme si quieren, o mejor comprarme un regalo porque el lunes es mi cumpleaños.

Esta historia nació luego de escuchar esta canción. Y la verdad no me convenció mucho el resultado, no quería hacerlos sufrir mucho, pero era necesario. 
Ya sólo falta uno, y de ése tengo escrito la mitad desde hace más de un año, fue por lo que comenzó de escribir historias pequeñas de un mismo tema. 
Espero que a pesar de estar tan feo les haya gustado. C: